Evaluación Altas Capacidades
Puede ser recomendable realizar una evaluación si hay indicios de altas capacidades, ya sea por lo que la propia persona percibe o por lo que observan quienes la rodean: facilidad para aprender, curiosidad intensa, pensamiento complejo, alta sensibilidad o desajuste entre el potencial y el rendimiento. A veces también aparecen aburrimiento, dificultades de encaje social o necesidades emocionales poco visibles.
El objetivo no es etiquetar, sino comprender: conocer el perfil cognitivo y emocional permite identificar fortalezas, detectar necesidades y aplicar estrategias personalizadas que favorezcan el bienestar y el autoconocimiento.
Además, la evaluación aporta no solo respuestas, sino también tranquilidad: entender cómo una persona aprende y procesa ayuda a reconocer su potencial, reducir la autoexigencia y desarrollarse de forma más coherente y sostenible.
¿Cómo funciona el proceso de evaluación?
1. Primera entrevista informativa
2. Evaluación psicométrica estructurada
3. Corrección, análisis e integración clínica
4. Informe clíníco completo
5. Sesión de devolución