Estimulación cognitiva
El cerebro también se entrena
Sabemos que cuanto más leemos, mejor lectores nos volvemos.
Sabemos que repetir cálculo mejora nuestra agilidad numérica.
Sabemos que practicar con un instrumento afina la precisión al tocarlo.
Entonces, ¿por qué cuando hay dificultades en la atención, planificación, organización, memoria o inhibición pensamos que “es la forma de ser” y no una habilidad entrenable?
El cerebro no es estático.
Es plástico.
Cambia con la práctica adecuada.
¿Cómo se consigue mejorar?
Intervención clara y sistemática:
1. Estructura definida: Objetivos concretos y medibles.
2. Actividades graduadas: De menor a mayor complejidad, adaptadas al nivel real de la persona.
3. Juegos cognitivos con intención terapéutica: No son juegos al azar: cada actividad entrena un proceso específico.
4. Entrenamiento en estrategias reales: No solo hacer ejercicios, sino aprender cómo pensar, organizar y planificar.
5. Generalización adecuada: Lo entrenado en sesión se traslada al colegio, al trabajo y a la vida diaria.